Ámbitos

Ámbito 7. Perspectivas y arquitecturas.

A partir de 1950 Escher se dedica a manipular el espacio y la perspectiva, experimentando con la gravedad y la construcción de espacios y arquitecturas imposibles. La ambigüedad de estos escenarios en los que confluyen diferentes mundos de manera simultánea y de forma cíclica, constituyen un marco subjetivo de trabajo muy sugerente fruto de la imaginación del artista.

La atracción de Escher por los espacios extraños e imposibles, con fugas distorsionadas y sólo abarcables en la imaginación, es muy probable que provenga de sus estudios iniciales de arquitectura, y en particular de los grabados de Piranesi, las vedutte, que conoció en sus viajes de juventud en Roma. Es inevitable no recordar al contemplar litografías como Relatividad (1953) o Convexo y cóncavo (1955), las Carcieri del artista veneciano, de las que Escher aprendería la relación espacial continua y sin límites y la perspectiva cíclica sin principio ni fin. Estas fantasías espaciales son construcciones conceptuales, soportes de un discurso sobre la relación espacio-tiempo einsteniano.

Las construcciones arquitectónicas de Escher no son funcionales ni obedecen a programas concretos, se trata más bien de lugares donde la relación entre el espacio, el tiempo y el movimiento infinito están íntimamente ligados entre sí. No son construcciones arquitectónicas en el sentido que conocemos, sino juegos, investigaciones que distorsionan nuestra realidad mediante discontinuidades que acaban con la escala del objeto. Las escaleras de Coxeter que no conducen a ninguna parte, las continuidades imposibles entre suelos y techos, son distracciones de la realidad muy sugerentes para el espectador que ofrecen además otras connotaciones arquitectónicas, científicas y artísticas. El empleo de la geometría no euclidiana unida a la exploración del subconsciente, pueden servir para alcanzar una nueva visión de la realidad subjetiva del artista.

Las obras que vemos en este ámbito son sorprendentes y nos crean la duda sobre la posibilidad o imposibilidad de lo que estamos viendo.

UNIVERSOS INFINITOS

Tras los viajes a España y una vez instalado en los Países Bajos, Escher pierde el interés por la reproducción real de la naturaleza, encerrado en un mundo imaginario en el que construye escenarios subjetivos. En su reflexión sobre la existencia de un espacio objetivo real, llega a la deducción de que sólo existen espacios subjetivos en cada uno de nosotros. Esta idea le llevaría a la construcción de mundos imaginarios, ficticios, irreales, que se vuelven posibles gracias a su perfecto dominio de la lógica visual. Mundos imposibles y aproximaciones al infinito basados en ilusiones ópticas.

Las construcciones arquitectónicas de Escher no son funcionales ni obedecen a programas concretos, se trata más bien de lugares donde la relación entre el espacio, el tiempo y el movimiento infinito están íntimamente ligados entre sí. No son construcciones arquitectónicas en el sentido que conocemos, sino juegos, investigaciones que distorsionan nuestra realidad mediante discontinuidades que acaban con la escala del objeto. Las escaleras de Coxeter que no conducen a ninguna parte, las continuidades imposibles entre suelos y techos, son distracciones de la realidad muy sugerentes para el espectador que ofrecen además otras connotaciones arquitectónicas, científicas y artísticas.

Obras

  • Torre de Babel
    Torre de Babel
  • Interior de San Pedro
    Interior de San Pedro
  • Galería
    Galería
  • Felicitación de año nuevo. Exlibris Kring
    Felicitación de año nuevo. Exlibris Kring
  • Síntesis
    Síntesis
  • Otro mundo
    Otro mundo
  • Arriba y abajo
    Arriba y abajo
  • Relatividad
    Relatividad
  • Convexo y cóncavo
    Convexo y cóncavo
  • Galería de grabados
    Galería de grabados
  • Belvedere
    Belvedere
  • Subiendo y bajando
    Subiendo y bajando
  • Cascada
    Cascada