Ámbitos

Ámbito 3. Metamorfosis

Los estudios llevados a cabo por Escher en La Alhambra constituyen el origen de estos trabajos basados en la contigüidad de las formas. Para Escher resultaba sorprendente la idea de una arquitectura que representaba sobre sus muros la naturaleza, con poemas fundidos en formas vegetales. Estas metamorfosis entre geometría y naturaleza fueron realmente impactantes para el artista que no dudó en trasladarlos a sus trabajos, interpretados con figuras y formas que evolucionan hasta transformarse en seres vivos.

Las obras expuestas en este ámbito hablan de cambio, de transformación, de mutación y de espacio y tiempo a la vez. Formas indeterminadas y abstractas transmutan a formas definidas, el espacio recorre el tiempo y el día se convierte en noche.

Un aspecto fascinante de la división del plano es el equilibrio dinámico de los motivos. Es aquí donde se generan multitud de representaciones de conceptos opuestos. ¿No resulta natural llegar a un tema como el de “Día y noche” a través de la doble función de los motivos blancos y negros? Es de noche cuando los objetos blancos se muestran sobre el negro del fondo, y de día cuando las figuras negras se muestran sobre el fondo blanco.

Por la Metamorfosis II (1939), quizá una de sus obras más emblemáticas, transitan insectos, lagartos, peces, pájaros, barcos caballos y arquitecturas. La obra, que tiene una longitud de cuatro metros, termina igual que empieza, cerrando un círculo que busca el infinito. En esta búsqueda del infinito, Escher realiza obras más complejas como Cinta de Moebio I (1961) y Cinta de Moebio II (1963). En ésta última recurre, una vez más, a figuras animales como las hormigas que transitan por la cinta sin principio ni fin, es decir infinita.

Un ser humano es incapaz de imaginarse que el curso del tiempo podría detenerse alguna vez. Aun si la tierra dejase de girar sobre su eje y alrededor del sol, aun si no hubiese más días ni noches, ni más veranos ni inviernos, el tiempo continuaría su curso hacia la eternidad, así es como nos lo imaginamos.

LA TOPOLOGÍA. TRANSFORMACIONES ISOMÉTRICAS DINÁMICAS

Aunque no estudió topología, Escher se interesó por esta rama de las matemáticas, que trata las propiedades de las figuras que se mantienen inalterables ante las transformaciones continuas. Su influencia es palpable en muchos de sus grabados y gracias a ella consiguió efectos visuales asombrosos. Las formas se mueven en el plano sin cambiar de dimensión ni de superficie, de modo que la figura inicial y la final son iguales y geométricamente congruentes.

Básicamente Escher movió figuras aplicando los tres tipos de transformaciones isométricas existentes –la traslación, la simetría y la rotación–, lo cual convirtió en inagotables las combinaciones posibles para sus obras. Estas leyes geométricas le permitieron generar nuevos mundos, mundos de continuas transformaciones sólo posibles sobre el papel.

Obras

  • Día y noche
    Día y noche
  • Metamorfosis II
    Metamorfosis II
  • Reptiles
    Reptiles
  • Encuentro
    Encuentro
  • Espejo mágico
    Espejo mágico
  • Jinete
    Jinete
  • Predestinación
    Predestinación
  • Ovillo
    Ovillo
  • Cisnes (cisnes blancos, cisnes negros)
    Cisnes (cisnes blancos, cisnes negros)
  • Más y más pequeño
    Más y más pequeño
  • Cubo con lazos
    Cubo con lazos
  • Superficie esférica con pez
    Superficie esférica con pez
  • Peces y escamas
    Peces y escamas
  • Límite circular III
    Límite circular III
  • Cinta de Möbius I
    Cinta de Möbius I
  • Cinta de Möbius II
    Cinta de Möbius II
  • Límite cuadrado
    Límite cuadrado
  • Nudos
    Nudos
  • Estudio para serpientes
    Estudio para serpientes
  • Serpientes
    Serpientes